Propuestas
Plaza del Bicentenario
Bruschi - Esposito arquitectos
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El proyecto para la Plaza de Tlaxcoaque se desarrolla en torno a una intuición: con el sistema urbano que vino a crear la apertura de la Avenida 20 de Noviembre, la pequeña Capilla de la Concepción no pudo sostener su relación con el Zócalo y con la Catedral; misma que sí se conserva en el otro extremo del eje. Desde el inicio del trabajo estuvimos convencidos de que el equilibrio de la relación no puede buscarse en la dimensión de altura, pues hubiera aplastado definitivamente a la pequeña iglesia, convirtiéndola en una reliquia al pie de un gigante, sino en el antiguo mecanismo de insertar una arquitectura en otra, más grande. Por eso hemos buscado la máxima dimensión en el área propuesta del concurso, imaginando un objeto que, al expresar su potente espacialidad en una dirección, en la otra se proporcionase al volumen de la iglesia; insertándolo en dicha sección como un elemento adecuado y partícipe.

Así, imaginamos realizar alrededor de la Capilla de la Concepción un gran espacio ritual, simbólicamente dedicado a la Independencia y a la Revolución; rectangular alargado, aislado del movimiento caótico de la ciudad por una "pared verde". De aquí nace el gran recinto rectangular donde la desproporción entre el largo y el ancho y la continuidad de la pared perimetral atribuyen al espacio abierto un carácter de interioridad que encontramos en distintos espacios abiertos de la arquitectura mesoamericana. Se trata de algo que se coloca conceptualmente entre la idea de plaza de la tradición europea y la tipología del gran edificio ad aula; pero por el hecho de estar construido sustancialmente de vegetación, podría encajar también en la categoría del jardín. Un híbrido que hace de su naturaleza heterogénea, un elemento de identidad muy fuerte.

El espacio interno, claramente delimitado, será libre y terso, casi privado de árboles, de pavimento plano; en contraste, el espacio exterior será sombrío y accidentado, salpicado de algunos episodios paisajisticos y arquitectónicos, surcado en varios puntos por los andadores de acceso al espacio interno, recogiendo funciones y actividades multiples. El jardín en torno al gran recinto, será el colchón que amortigue finalmente la relación entre el caos de la vida urbana y el carácter metafísico del interior. La estructura del gran recinto se extiende más de quinientos metros y alcanza una altura de dieciocho metros; fue diseñada a base de perfiles estructurales de acero y será revestida de una malla métalica. Al interior de las vigas de placa de acero con sección en forma de V, se plantarán diversas especies vegetales que cubrirán completamente la estructura. Estas especies, de distintas coloraciones, cambiarán la imagen de la pared verde en cada estación; se trata de una naturaleza impredecible que aligerará en el transcurso de los años la geometría del proyecto.

Las colinas artificiales serán realizadas en terraplenes en sus cotas bajas y estructuras de concreto armado, en sus cotas más altas, revestidas con una capa de tierra vegetal. En el volumen inferior de estos taludes se encontrarán cafeterías y restaurantes, espacios de servicio y áreas técnicas para los equipamientos y mantenimiento, sanitarios públicos, áreas de servicio para las actividades culturales y de espectáculos, así como un auditorio con capacidad para 500 personas. En la cercanía del plano de fondo, una serie de tendidos sostenidos por cables de acero, retráctiles, cubren un área de casi 3,000 m2 buscando proteger del sol y la lluvia al público asistente a algún evento.

El diseño de la plaza se completa en el norte, en coincidencia con el comienzo de la Avenida 20 de Noviembre, marcando con el pavimento de pradera pétrea, la forma original del espacio urbano ahora poco visible tras las transformaciones viales de las últimas décadas. La reducción prevista del aforo vehicular de la Avenida 20 de Noviembre y la intención de instalar un tranvía, nos permite rediseñar su sección, ampliando las aceras y enriqueciendo el arbolado. Se plantean, de esta manera, las condiciones para convertir la avenida en un lugar de paseo, de cafés y de comercio. Un importante tramo de unión de la nueva Plaza de Tlaxcoaque con el gran espacio de los rituales civiles y religiosos de la Ciudad de México, el Zócalo, en el que más que en cualquier otro lugar, la ciudad se refleja y representa.
Proyecto:
Antonio Esposito
Elena Bruschi
René Caro
Carlos Rodríguez Bernal
Laura Sánchez Penichet

Colaboradores:
Gianluca Aresta
Giampiero Conserva
Giorgia Pezzolla
Jesús López
Alonso Martínez
Erika Rivera
Aileen van der Auermeulen
Jonathan Estrada
Eric Camarena

Ubicación:
Plaza del Tlaxcoaque, Centro Histórico. Ciudad de México

Superficie:
53,000 m2

Fecha:
2008. Concurso Internacional de Arquitectura, 1er lugar