Museo Perot, Dallas TX
Homenaje ARPAFIL 2009 a Thom Mayne
Víctor Ortiz Partida
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I. Thom Mayne es ese joven que se pasea por las calles de Guadalajara

Thom Mayne es un joven estadounidense que se pasea por las calles de Guadalajara. Los grandes mercados de la ciudad le llaman la atención. También la colonia americana, que le parece un lugar espléndido.

La luz de Guadalajara no lo deslumbra como a otros visitantes que vienen de un Norte más lejano. Él viene de la ciudad de Los Ángeles, y la luz tapatía es como la de allá: cálida y clara, y hace que los objetos luzcan en la realidad urbana.

Desde hace 40 años, Thom Mayne es un contínuo visitante de la ciudad, que él considera bella, y, ya como arquitecto, “fantástica”, ya que, entre otras cualidades, aquí están las casas de Barragán.

II. Thom Mayne es el arquitecto hecho y derecho que regresa a Guadalajara

Thom Mayne nació en Connecticut en 1944, creció en las afueras de Chicago, llegó de niño a California y en ese estado ha pasado ya la mayor parte de su vida. El destino lo ha ido llevando cada vez más al oeste y al sur.

Es arquitecto por la Universidad del Sur de California. Se graduó en 1968 y desarrolló su carrera en un ambiente académico muy creativo y dinámico siguiendo la tradición de Frank Lloyd Wright, Neutra y Schindler, con maestros como Raphael Soriano, Gregory Ain y Craig Ellwood, y colegas amigos como Eric Moses, Cory Howard, Robert Mangurian y Frank Gehry.

En 1972 fundó su despacho: Morphosis. Sus primeros proyectos fueron casas, pero al paso de los años se ha ido diversificando: edificios para centros educativos, centros comerciales, restaurantes, edificios de oficinas y un largo etcétera, tanto en Estados Unidos como en diferentes países del mundo.

En Guadalajara ya deberíamos tener un edificio suyo: el palenque del Centro JVC, proyecto por el cual vino continuamente desde finales de los noventa hasta los primeros años de este siglo XXI.

Thom forma parte de un grupo de distinguidos arquitectos internacionales que participaron en ese proyecto, detenido por el momento: Toyo Ito, Daniel Libeskind, Enrique Norten y Jean Nouvel, entre otros.

Hubo contacto con ellos. Se organizaron presentaciones, reuniones y ruedas de prensa; todo muy relajado, todos muy contentos. Fue entonces que conocimos al arquitecto Thom Mayne.

III. Thom Mayne es el hombre que sale de su oficina a comprarse un café en el Starbucks

Thom Mayne suele comprar su café en un Starbucks de Colorado Avenue, en Santa Mónica, muy cerca de donde está su despacho, Morphosis. A los empleados de la cafetería los conoce por su nombre.

De seguro, últimamente sus visitas a la cafetería se han espaciado, ya que su agenda de trabajo incluye viajes por diferentes ciudades de Estados Unidos y de países de otros continentes, en las que desarrolla proyectos como la Torre Phare, en La Défense, París; el Museo Perot de Naturaleza y Ciencia en Dallas, Texas; la Casa FLOAT, en Nueva Orleáns y el Campus del Giant Group, en Shanghai, China, entre muchos otros. No se ha olvidado de Los Angeles, en donde actualmente desarrolla el proyecto de la sede del Emerson College en esa ciudad.

Morphosis y Thom Mayne han recibido una gran cantidad de premios. Thom ha sido galardonado, por ejemplo, con el Premio Roma de la Academia Americana de Diseño de Roma y la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectura Capítulo Los Ángeles.

En 2005, a Thom se le otorgó el Premio Pritzker de Arquitectura, considerado uno de los máximos reconocimientos que se le pueda hacer a un arquitecto. Este premio, que se entrega desde 1979, lo han ganado, entre otros: Barragán, Niemeyer, Gehry, TadaoAndo, Renzo Piano, Koolhaas, Nouvel y, este año, el suizo Peter Zumthor.

Además de sus múltiples ocupaciones arquitectónicas, desde principios de noviembre, Thom Mayne pertenece por invitación de Barack Obama, al Comité para las Artes y Humanidades del Presidente.

IV. Thom Mayne ha sido calificado con muchos y diferentes adjetivos a lo largo del tiempo

A lo largo de su carrera, Thom Mayne ha sido descrito con adjetivos de todo tipo. Cuando le dieron el Pritzker, por ejemplo, dijeron que su obra “rebasa los límites de las formas y materiales tradicionales, al mismo tiempo que se forja un territorio más allá de los límites del modernismo y postmodernismo”.

He aquí una selección de adjetivos con los que se la ha calificado a él y a su obra arquitectónica y el contexto en el que se han desarrollado: desconocido, revolucionario, joven, prometedor, excepcional, pequeño, importante, audaz, original, atrevido, distinguido, turbulento, rebelde, ferviente, cambiante, grande, colosal, gigantesco, verdadero, representativo, extraordinario, desarraigado, rico, innovador, excitante, talentoso, valeroso, determinado, apasionado, reconocido, auténtico, vigoroso, ganador, ejemplar, talentoso, visionario, contundente, poco común, poco convencional, forever young, bad boy, inquieto, radical, postmodernista, deconstructivista, postestructuralista, complejo, frío, complicado, desordenado, violento, sofisticado, tecnológico, aterrizado, gratuito, confuso, agresivo, libre, sin compromisos, protagonista, espectacular, monumental, seguro, enraizado, grande, singular, excepcional, utópico, inconformista, disidente, difícil, independiente, impredecible, sensible, generoso...

Yo agrego, especialmente para este momento: tapatío, celebrado, bienvenido

Víctor Ortiz Partida
Homenaje ArpaFIL a Thom Mayne

Viernes 4 de diciembre de 2009
Auditorio Juan Rulfo
Feria Internacional del Libro de Guadalajara